Opinión: El engaño descarado de Ya.com

Creo que muchos y muchas de quienes me conocen saben que poco soporto las mentiras y las tonterías que nos intentan vender los operadores de internet con el único objetivo de sacarnos el dinero prestándonos un servicio lamentable, en cuanto a calidad técnica y atención al usuario. Sin embargo, desafortunadamente cada día se superan a sí mismos y no dejan de sorprenderme (para mal, claro).

Hace ya casi un año que cambié de domicilio y como en términos generales, estaba satisfecho con la calidad, y sobre todo con el precio de este operador, decidí nuevamente contratar sus servicios para mi nueva casa. El primer tropiezo fue que me dijeron que al pasarme de una línea “tradicional” a una basada en VoIP para el servicio de voz, no era posible portar mi número fijo, inconveniente que no me afectó en gran medida al no usar mucho esta línea. El servicio de instalación y puesta en marcha fue razonablemente bien, y confiaba (iluso de mi) que al encontrarme en un barrio nuevo con una infraestructura de cableado y servicios de reciente construcción, los problemas de atenuación y distancia a la central se verían minimizados, cosa que, como contaré a continuación, no fue así.

Contraté una oferta de 10 Mbps con servicio de voz incluído. Me enviaron un router exactamente igual al que tenía antes de hacer el cambio, sin siquiera preguntarme si era necesario (desperdicio de hardware y más polución de metales raros al planeta). Una vez estuvo todo instalado, comencé a hacer pruebas de velocidad, y me llevé la sorpresa de que no pasaba de los 3 Mb en ningún caso. El servicio de telefonía funcionaba relativamente bien, con algún fallo ocasional (a quien llamaba no me oía o yo no le escuchaba), pero nada fuera de lo normal.

Fueron pasando los meses de la permanencia (1 año mínimo), y a pesar de haber hecho varias modificaciones en el router, no fue posible mejorar la velocidad ni el rendimiento. Incluso tuve que hacerme con una Fonera 2.0n para aumentar el alcance WiFi del dichoso router, que no llegaba a todos los sitios de mi casa, con los problemas añadidos de poner otro artilugio en la cadena de transmisión.

Hasta aquí, todo relativamente bien. Incluso configuré un softphone para poder hacer y recibir llamadas desde la comodidad de mi ordenador o Smartphone, para lo que tuve que “engañar” al operador de turno para que me proporcionara la contraseña, que al estar pagando por este servicio, es un derecho y no algo oculto que no se puede decir…

En un momento cualquiera, la empresa decidió cambiar de operador de red y me vi de un momento a otro usando la red de Uni2, proveedor ampliamente conocido por todos los problemas que da a los usuarios, aunque no se tenga que ver directamente con ellos, y que emplea los servicios de OpenTransit para enrutar su tráfico, empresa esta que es claramente un cuello de botella, porque la velocidad de resolución de nombres y enrutamiento se vio claramente afectada con el cambio. (Si se hace un trace se verá claramente de lo que hablo).

El disgusto mayor llegó cuando se acercó el fin de la permanencia y me comenzaron a llamar los comerciales de la firma para ofrecerme una “promoción” de descuentos en las llamadas a móviles “con lo que me podría ahorrar hasta 40 euros al año en mi factura”. Al decirles que estaba pensando en cambiar de operador por la mala calidad del servicio, me ofrecieron abrir una incidencia y me dieron un número gratuito (cosa muy rara en estos tiempos) para que pudiera comentar mi problema. Al llamar a este número, me contestó una grabación diciéndome que era únicamente para incidencias abiertas en el 902… Otro engaño más a la cadena.

Unos días más tarde, otra operadora me volvió a llamar para comentarme nuevamente la promoción (que de ser aceptada, me obligaría a permanecer otro año más en la empresa), y al comentarle lo que relaté en el párrafo anterior, me dijo que lo que pasaba era que en mi zona la cobertura y velocidad estaban limitadas a 3 Mbps y que podía, en un “gesto de buena voluntad”, cambiarme el contrato de 10 Mbps a 3 Mbps para que no pagara de más, a lo que repuse que si sabían esto de antemano, por qué me habían dejado contratar (y pagar durante un año) un servicio que claramente no podrían ofrecer por limitaciones técnicas, o lo que no supo o no quiso responder. Además, tuvo el descaro de decirme que “contratara con quien contratara, estaría condenado a tener la misma velocidad, porque el problema era el par de cobre que llegaba a mi casa”, a lo que repuse que un operador con cableado coaxial o de fibra no tendría ese problema.

Lo mejor vino después, cuando me dijo “a título personal, le aconsejo que se entere bien de qué tipo de conexión le ofrece su nuevo operador, PARA QUE NO LE ENGAÑEN“. En ese momento no pude más y le solté “ahhh, como hacen ustedes, no? Hablan por experiencia”. En ese momento, me cortó, se despidió y no me han vuelto a llamar.

En resumen, además de unos precios abusivos, una infraestructura que al parecer tenemos que pagar 100 veces (con ayuda de Google, como quiere el señor Alierta, jefe de otra “gran” empresa especializada en engaños y en limitar al cliente), tenemos que soportar todo tipo de engaños y atropellos por parte de los operadores de telecomunicaciones. No me extraña que este país esté como esté…

2 comentarios

  1. Un consejo: nunca aceptéis una oferta por teléfono.
    Siempre te avisen que las llamadas son grabadas, pero si necesitas comprobar tu derecho, te lo niegan dejarlos escuchar.
    Me han prometido mucho por vía oral – escrito fue otra cosa y me dio de baja después de muchos problemas, y ahora quieren cobrar.
    Es que son unos estafadores.

  2. Lo mismo que la de arriba.
    SON UNOS ESTAFADORES Y UNOS MENTIROSOS.
    No os dejeis engañar entre lo que dicen y lo que escriben ellos solo quieren dinero, como sea!
    El telefono no entra en el contrato aun que ellos digan que si, MENTIRA!

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